Las bebidas espirituosas finas pueden ser una opción en un programa de recompensas corporativas navideñas, pero no son automáticamente la “mejor” recompensa para todos los empleados. El programa debe reconocer el rendimiento de manera justa, ofrecer opciones reales y evitar que el alcohol sea parte de la pertenencia al lugar de trabajo.
Ofrezca alternativas de igual valor
Los empleados deben poder elegir una bebida espirituosa, vino, regalo de comida, paquete no alcohólico u otra recompensa aprobada sin explicar su decisión. Las alternativas deben parecer genuinamente equivalentes en lugar de un sustituto inferior.
Adapte la recompensa a la persona
Si un empleado selecciona alcohol, utilice las preferencias indicadas y un presupuesto aprobado. Explore regalos corporativos, cestas de regalo, whisky o vino. No iguale el precio con el aprecio.
Mantenga el reconocimiento específico
Incluya un mensaje que nombre la contribución, el hito o el resultado. Un lenguaje de lujo genérico hace que la recompensa parezca mercancía; el reconocimiento específico la hace personal.
Planifique la entrega navideña
- Recopile direcciones de forma segura.
- Confirme la elegibilidad de destino y edad.
- Comunique los requisitos de firma de un adulto.
- Evite fechas en las que las oficinas o los hogares puedan estar desatendidos.
- Mantenga un proceso de reemplazo y conversión sin alcohol.
Revise la equidad
Utilice el mismo marco presupuestario para logros comparables y documente las excepciones. Pregunte a los empleados sobre la elección y la experiencia de entrega, no si consumieron el regalo.
Una buena recompensa navideña respeta al empleado ante todo. La botella es opcional; el reconocimiento justo no lo es.