Un regalo de licor puede ser una opción en un programa de reconocimiento de empleados, pero nunca debe ser la única recompensa o una sorpresa que asuma que alguien bebe. Un programa justo les da a los empleados la opción de elegir, protege la privacidad y vincula el regalo a un logro específico.
Comience con la política y la elegibilidad
Revise las políticas de recursos humanos, legales, fiscales, de gastos y de alcohol en el lugar de trabajo. Confirme los requisitos de edad y destino sin recopilar información personal innecesaria. Las reglas internacionales y estatales pueden diferir.
Ofrezca opciones equivalentes
- Whisky, tequila, vino u otra categoría aprobada
- Un regalo no alcohólico de valor equivalente
- Una tarjeta de regalo u opción de comida donde la política lo permita
- Una forma confidencial de rechazar
Explore regalos corporativos y sets de regalo solo después de que se establezcan las reglas del programa.
Reconozca el logro, no el alcohol
El mensaje debe nombrar el logro, la contribución o el hito. La botella es un formato de entrega para el aprecio, no una prueba de que el empleado participó en una cultura de consumo de alcohol.
Estandarice el cumplimiento
- Utilice una recopilación segura de direcciones.
- Confirme la elegibilidad de envío.
- Explique los requisitos de firma de un adulto.
- Revise una muestra de paquete aprobada.
- Rastree entregas fallidas y dañadas.
Mida el programa
Pregunte si los empleados valoraron la elección, la experiencia de entrega y el mensaje de reconocimiento. No mida el éxito por la cantidad de alcohol seleccionado o consumido.
Un programa de reconocimiento reflexivo hace que el empleado se sienta visto, al mismo tiempo que respeta que el alcohol no es apropiado para todos.