Un envío de miniaturas de licor dañado puede afectar un evento, una campaña de regalos o una exhibición, pero la primera respuesta debe ser la seguridad y la documentación, no un reempaque apresurado. Los compradores comerciales necesitan un proceso de recepción repetible.
Poner en cuarentena el cartón
Aleje los cartones mojados, aplastados o que traquetean de los alimentos y del inventario limpio. Use guantes protectores y no meta la mano entre el material de embalaje suelto cuando pueda haber cristales rotos.
Fotografiar antes de clasificar
Capture la etiqueta de envío, el cartón exterior, el embalaje interno y las botellas afectadas. Registre el número de pedido, la fecha de entrega, el recuento de cartones y el número de unidades dañadas.
Clasificar cada artículo
Separe las botellas intactas, los daños cosméticos del embalaje y las unidades inseguras. Cualquier grieta, fuga, cierre roto o sello cuestionable hace que una botella no sea apta para la venta, regalos, exhibición o consumo.
Contactar al minorista de inmediato
Siga el proceso de notificación de daños y conserve todas las pruebas solicitadas. No devuelva alcohol con fugas sin instrucciones. Las opciones de disponibilidad y resolución pueden variar.
Proteger el cronograma del proyecto
Utilice el stock de respaldo aprobado solo después de verificar los requisitos del producto, el tamaño y el destinatario. No oculte una escasez colocando una botella diferente en una caja de regalo de marca.
Mejorar la recepción futura
Programe la entrega antes del evento, asigne un receptor capacitado y cuente los cartones mientras el registro del transportista aún esté vigente. Mantenga un embalaje de presentación de repuesto y una lista de sustitutos documentada.
Para reemplazos, explore la colección de miniaturas de 50 ml una vez que se confirme el inventario actual y el tiempo de entrega.