La escasez de alcohol en una boda se siente urgente, pero las compras descontroladas o las copas más grandes pueden crear un problema mayor. Proteja el evento contando las existencias, simplificando el menú y siguiendo las reglas de alcohol del lugar.
Cuente todo con precisión
Pida al gerente del bar que cuente las botellas selladas y abiertas, el vino, la cerveza, los mezcladores y los suministros sin alcohol. Suspenda las bebidas especiales con pocas existencias durante el conteo.
Proteja las prioridades de la pareja
Reserve los ingredientes esenciales para el cóctel de autor o el brindis programado. Elimine las bebidas de baja prioridad del menú e informe al personal exactamente qué queda disponible.
Utilice sustituciones aprobadas
Intercambie por categoría y función, no solo por precio. Informe a los invitados cuando cambie un ingrediente, especialmente si la graduación, el dulzor o los alérgenos difieren.
Siga las reglas del local y de la licencia
Algunos locales no permiten alcohol externo. Confirme el permiso antes de realizar cualquier pedido de emergencia. No envíe a un invitado ni a nadie que haya consumido alcohol a hacer un recado a la tienda.
Fortalezca las opciones sin alcohol
Mantenga el agua y las bebidas sin alcohol completas visibles. Un menú alcohólico más pequeño no requiere disculpas cuando la hospitalidad general sigue siendo fuerte.
Controle el servicio
Continúe con las medidas de vertido y las prácticas normales de servicio responsable. No sirva dobles ni acelere el consumo para "agotar" una categoría antes de que se acabe.
Aprenda después de la recepción
Compare la asistencia planificada, la asistencia real, el inventario inicial y las existencias restantes. Anote si la causa fue un pedido insuficiente, un vertido libre, roturas o un cambio inesperado en el menú.
Los futuros organizadores pueden revisar las opciones de bodas y compromisos una vez que se hayan confirmado el lugar, el menú y el plan de entrega.